miércoles, 31 de agosto de 2011

Las Torres de Parque Central – Caracas.


    El proyecto comenzó en 1969, cuando el ingeniero Carlos Delfino de la constructora Delpre C.A., presentó el proyecto al presidente del Centro Simón Bolívar durante el primer gobierno de Rafael Caldera. La propuesta era para construir un desarrollo urbanístico entre la Avenida Lecuna y la Avenida Bolívar de la urbanización El Conde. Los 6 edificios residenciales se iniciaron en 1970, y conservan los nombres que se le dieron tras la construcción: Tacagua, Caroata, Catuche, Tajamar, San Martín, El Tejar, Mohedano y Anauco. Tenían 317 apartamentos cada uno, una altura de 120 metros, 44 pisos y se terminaron de construir un año más tarde. Mientras tanto se inició la construcción de las 2 torres gemelas; la Torre Este fue concluida en 1979 y la Torre Oeste en 1984. En 1973 el edificio Anauco se transformó en el apartohotel 4 estrellas Anauco Hilton, concesión que duró hasta que fue recuperado en 2003 por el gobierno venezolano, que actualmente lo administra bajo el nombre Anauco Suites.          

  El Complejo Urbanístico Parque Central es un desarrollo habitacional, cultural y comercial construido por el gobierno venezolano en el centro de la ciudad de
Caracas. Su construcción tardó 14 años y hasta 2003 fueron los edificios más altos de Latino América con una altura de 225 metros (738 pies) (fueron destronadas por la Torre Mayor de Ciudad de México por escasos 5 metros). Aún así, son los rascacielos más altos de América del Sur, fueron las edificaciones de hormigón armado más elevadas del mundo, pero este récord fue roto por las Torres Petronas de Kuala Lumpur.
    
    El complejo ocupa un área aproximada de 3 hectáreas y consiste de dos torres gemelas de 56 pisos rodeadas de 8 edificios residenciales de 44 pisos cada uno. En las primeras plantas de los edificios existen numerosos centros de entretenimiento e instituciones culturales, incluyendo el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas y el Museo de los Niños. Estas dos instituciones, sin embargo, solo forman parte de la zona cultural de Caracas, que se extiende hacia el norte del complejo e incluye el Ateneo de Caracas, el Teatro Teresa Carreño y los principales museos de Venezuela. Los dos rascacielos son sede de numerosos organismos gubernamentales mientras que los otros edificios son residenciales, y son servidos por la red de autopistas de Caracas y la línea 4 del Metro.
             
    El 17 de octubre de 2004, un incendio destruyó unos diez pisos de la Torre Este. El fuego comenzó en el piso 34 y alcanzó el piso 44, principalmente por la antigüedad de los equipos contra incendios y escasa presión de agua. Los daños al edificio fueron severos y se creyó que podía derrumbarse, pero actualmente está siendo reparada por el Centro Simón Bolívar, el instituto administrador de los edificios.
         
    El incendio se inició a las 5 de la mañana. A las 11 de la mañana, el cuerpo de bombero creyó tener el incendio controlado, pero debido a irregularidades con los rociadores automáticos y la falta de presión en las tuberías para subir agua al piso 34, se perdió el control del fuego y empezaron a ocurrir explosiones. Según los bomberos, esto se debió a que el fuego traspasó una macro losa del refugio contra incendios del piso 39 y siguió sin control hasta el Penthouse del piso 56.
            
     Durante el resto del día, pilotos de la Fuerza Aérea Venezolana trataron de extinguir el incendio lanzando agua desde helicópteros Súper Puma, pero finalmente el fuego se apagu por si mismo tras una lluvia en horas de la tarde. El incendio consumió casi un tercio de la Torre Este, destruyendo al menos 10 pisos ocupados por oficinas del Ministerio del Interior y Justicia, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil y la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (ONIDEX), entre otras.
           
    La reconstrucción comenzó inmediatamente, e inicialmente se calculó que terminaría a inicios de 2007; a la fecha (marzo 2008), el estimado se ha movido al 2009, cuando también abrirá un área turística con restaurantes, mirador, salas de conferencias que no existía antes en la terraza.
    
     Las vigas derretidas en el incendio en la Torre Este de Parque Central se han convertido en piezas de museo. Están instaladas desde hace un año en las jardineras de acceso al edificio en remodelación, con un único recordatorio: 16 de octubre de 2004. Han pasado tres años desde que la torre ardió, y aunque hubo promesas de que la entregarían en tiempo récord, en 2006 y, luego, en 2007, todavía falta resolver lo más importante: las instalaciones de seguridad en prevención de nuevos siniestros.
 
    
     El gerente de la Torre Este, Ignacio Bello, está al frente de la remodelación y aseguró que las obras se han demorado porque los recursos se calcularon con base en los pisos que se quemaron –del 32 hacia arriba–, y no fueron incluidos los que se deterioraron con el agua usada para sofocar el incendio. 'Se hizo una valoración somera de 120 millardos de bolívares (de los antiguos). Nadie pensó en los pisos de abajo y en los litros y litros de agua que cayeron sobre muebles y computadoras', dijo Bello.

  
Hasta ahora, el dinero llega al piso 32, reconoció Eustacio Aguilera, presidente del Centro Simón Bolívar. Faltan 165 millones de bolívares fuertes para completar los trabajos que, además de la automatización del funcionamiento del inmueble, incluyen la construcción de dos edificios, que irán adosados a los módulos de ascensores y que servirán para mejorar el sistema de evacuación. Los recursos llegarán por vía de las rentas que el CSB recaude de los pisos recuperados, de acuerdo con la información suministrada por el ministro de Infraestructura, Isidro Rondón, durante una inspección en la obra.

    Cuando el dinero llegue, las torres de Parque Central dejarán de ser gemelas.
    La propuesta de construir los módulos desde el nivel Lecuna hasta el Pent-house fue hecha al CSB por los Bomberos Metropolitanos, para resolver los problemas de presurización y de continuidad que tienen las escaleras. El proyecto hará crecer las caras de las torres 3,5 metros hacia fuera; área necesaria para incorporar unas escaleras y un ascensor más por cada lado ampliado.

    Se trata de una prolongación del núcleo hecha con parales de concreto, que contará con un vacío entre cada piso, que permitirá ventilar el ducto de forma natural. El cálculo de los edificios fue un suplicio porque hubo que adaptarlos a las normas sísmicas', explicó Bello.

    En la actualidad, la torre tiene 26 ascensores y 2 módulos de escaleras. De acuerdo con Bello, para hacer la remodelación fueron consultados los proyectistas originales de Parque Central. Añadió que también deberían levantarse sendos edificios en la Torre Oeste, pero no está previsto todavía.

    Julio Báñez, jefe de Prevención e Investigación de Incendios de los Bomberos Metropolitanos, señaló que hace 3 años sugirieron esa solución, pero que no han recibido los planos ni la propuesta formal para verificar que se ajusten a la norma. 'Estamos de acuerdo con las mejoras que se están haciendo. Vemos positivo que se construya un tanque en el sótano y, además, se harán depósitos de agua en cada macrolosa, con capacidad para 15.000 litros', especificó.

    El CSB también cedió el terreno donde funciona el estacionamiento Full Chola, en la avenida Lecuna, con el fin de hacer una nueva sede para el cuerpo de apagafuegos, cuya estación está localizada en los sótanos del complejo.

    El gerente de la Torre Este señaló que con los recursos recibidos han adelantado algunas compras.

    Los vidrios fueron adquiridos en su totalidad, aunque sólo se han instalado hasta el piso 32. El CSB tiene en depósito las gomas y los parales para sostener los cristales y la sustancia retardante del fuego, cuya aplicación está contratada hasta el piso 15; el sistema de aire acondicionado está colocado hasta el piso 47.

    Bello manifestó que es responsabilidad del CSB el diseño de la distribución interna que cada ministerio haga en su piso. 'Un ministerio quería mármol y otro granito'.
     También se efectuarán modificaciones en la planta baja.

    Hay que cambiar los antepechos, las fachadas de los locales comerciales y darle más iluminación, para que se vea como si llegaras al Sambil.

    Para el pent-house se diseñarán restaurantes, galerías y un mirador. Ninguno de estos planes tiene fecha.